Alberto Fernández siente, cada día que pasa, la soledad dentro de una coalición que lo convirtió en presidente de la Nación. El Frente ya no es de Todos. Cristina Fernández de Kirchner se autoexcluyó de la pelea electoral que se viene, en medio de la causa judicial por la que se la condenó a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Dentro de la coalición oficialista, sin embargo, son pocos los que creen que ella saldrá del ring político. Creen que está tomando fuerza y que hacia marzo o abril volverá a cobrar protagonismo. Más allá de las especulaciones sobre el futuro de la Vicepresidenta, otros estamentos del Partido Justicialista están intentando preservar el sello partidario, más allá de lo que suceda con la gestión de Fernández. El axioma es muy peronista: primero la patria; luego el movimiento y después los hombres. La patria es preservar el territorio del embate opositor. Todos los mandatarios quieren ganar en sus distritos, y son muy pocos los que piensan que tienen un lugar en la futura fórmula presidencial. El lunes, en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), ha quedado más que claro que la liga de gobernadores peronistas está en estado de deliberación permanente. Por eso se sumó la cúpula de la CGT y la otra semana lo hará la conducción de la Federación Argentina de Municipios (FAM), particularmente, los intendentes del conurbano bonaerense.
"Cristina Kirchner sabe que cuenta conmigo incondicionalmente", dijo Alberto FernándezLo llamativo de la semana que pasó fue la sensación de vacío que hubo en el acto con el que el Presidente celebró este miércoles los tres años de gestión. No estaba ni el líder del Frente Renovador, el ministro de Economía Sergio Massa, ni el ministro del Interior, cercano a La Cámpora, Eduardo “Wado” de Pedro. Pero las mayores ausencias en esa ceremonia realizada en un parque lateral de la Casa Rosada fue la de los gobernadores. Sólo el tucumano Osvaldo Jaldo asistió. El martes último, Presidencia viralizó las invitaciones a cada uno de los mandatarios provinciales. “No puedo asistir”; “es difícil que vaya”; “no tengo disponible el avión”, fueron las excusas que se sucedieron entre los gobernadores peronistas. Dentro de la Rosada, creen que hay cierta deslealtad de mandatarios que, pese a la crisis, recibieron giros no automáticos que les permitieron continuar con el plan de obras públicas. El mensaje es claro. La lapicera sigue estando en manos de Alberto Fernández, al menos hasta el 10 de diciembre de 2023. Jaldo lo sabe. Y no porque Juan Manzur, el jefe de Gabinete de la Nación, se lo haya recordado. Tucumán es una de las jurisdicciones más mimadas por el poder y es la provincia en la que el Frente de Todos pone su mirada para saber cómo le irá al oficialismo en las generales del año que viene.
La no candidatura de Cristina marcó un antes y un después en el Frente de Todos, dice a LA GACETA Cristian Buttié, director de CB Consultores de Opinión Pública. Los gobernadores no tienen margen para hacer política más que aferrarse a la Rosada. Todo dependerá sobre si Massa se alineará a las sugerencias del FMI, que implicarán un escenario difícil para un año impar, con reajustes de partidas que no se condicen con lo que suele suceder cada vez que se convoca a elecciones. Buttié indica que Alberto sufre el mismo síndrome que atacó a Mauricio Macri en 2019. “Y los gobernadores no tienen el volumen suficiente para tomar determinaciones políticas fundamentales dentro de la coalición. Por eso, empezó a reconsiderarse la conducta de los agentes de poder (gobernadores, intendentes y sindicalistas, entre otros”, dice el analista. Según Buttié, ninguno de los gobernadores supera el 35% de nivel de conocimiento en la población nacional que le permita catapultarse como potencial candidato. “Sólo se están reagrupando”, acota.
"No estoy pensando en la reelección", afirmó Alberto FernándezAníbal Urios, director de DC Consultores, está seguro que el Frente de Todos ya no existe más, porque “el kirchnerismo está muy golpeado y se circunscribió a La Cámpora, y Alberto Fernández está más pendiente del diario de Yrigoyen, usando su viejo eslogan de campaña de convocar al diálogo cuando en tres años de gestión no pudo lograr nada”. El politólogo agrega que el Presidente viene en soledad desde la pandemia de Covid-19. “Está muy claro que el peronismo te acompaña a la puerta del cementerio, pero no entra con vos, lo que ha sido una conducta histórica”, indica a nuestro diario.
Frente a esa realidad, especifíca Urios, los gobernadores tratan de juntarse y buscar dentro de la liga a los potenciales candidatos. En ese sentido, “pueden inscribirse el sanjuanino Sergio Uñac, el entrerriano Gustavo Bordet o el tucumano Juan Manzur, en un intento por reflotar al peronismo, alejado del kirchnerismo y del albertismo, mientras Massa espera su oportunidad”, finaliza.